Hay un momento en la vida en que los perfumes dulces empiezan a sonar ajenos. La piel pide entonces composiciones más densas, más cálidas, más narrativas: maderas, incienso, ámbar, especias.
Familias que envejecen bien
- Maderas nobles: sándalo, cedro, vetiver.
- Resinas: incienso, opoponaco, mirra.
- Ámbar y almizcle, en concentración media.
- Especias suaves: cardamomo, pimienta rosa, canela.
Algunos clásicos que merecen la prueba
- Bois des Iles (Chanel): el sándalo en estado puro.
- Coromandel (Chanel): pachulí decantado, oriental contenido.
- Tobacco Vanille (Tom Ford): cálido sin ser empalagoso.
- Iris Silver Mist (Lutens): iris terroso, casi melancólico.
- Bal d'Afrique (Byredo): africano y luminoso.
El gesto que lo cambia todo
Aplicar dos pulverizaciones en el cuello, una en la muñeca, y no rozar nunca el perfume con joyas u otros productos. Y dejar que el primer minuto pase: el verdadero olor de un perfume aparece en el segundo, no en el primero.