La semana del 4 al 10 de mayo gira alrededor de la luna nueva en Tauro del jueves 7 a las dos y veintinueve minutos, hora peninsular. Es la primera nueva del año en signo de tierra y abre, según la tradición agraria mediterránea, la ventana de siembra simbólica de mayo. Lo que se planta hoy se recoge en septiembre, decían los manuales, y aunque ninguna de nosotras vaya a sembrar trigo esta semana, el calendario simbólico sigue funcionando hacia adentro. La nueva de Tauro cae a catorce grados, en oposición exacta a la luna llena de Escorpio del 22 de abril: lo que aquella llena trajo a la luz, esta nueva pide enraizarlo.

El cielo de fondo acompaña con calma. Mercurio, recién directo en Tauro tras tres semanas de retrogradación, forma sextil con Júpiter en Cáncer durante toda la semana: la comunicación material se vuelve fluida, las conversaciones sobre cosas concretas (dinero, casa, alimento) avanzan sin tropiezos. Saturno cumple en pocos días un año entero en Aries, y Plutón sigue afinando su trígono lento con el Sol. La Luna, después de pasar martes y miércoles en Tauro, salta el viernes a Géminis, donde se cruza el sábado con Urano —que entró en el signo el año pasado— y baja el domingo a Cáncer a saludar a Marte y a Júpiter.

Conviene recordar que el cielo no aconseja a nadie en particular. Sugiere un clima común y cada signo lo lee desde su tránsito personal. Lo que sigue no es predicción individual: es una lectura de la semana desde la posición que cada signo ocupa en relación con la nueva del jueves. Honrar el ciclo, no domesticarlo.

Aries

21 marzo · 19 abril

Saturno y Neptuno siguen en su signo y Venus lo cruza hasta el 19 de mayo: la mezcla es rara, exige y disuelve a partes iguales. La nueva del jueves cae en su segunda casa solar, la de los recursos materiales: buena semana para mirar de frente lo que entra y lo que sale, no para grandes inversiones. El sextil de Mercurio con Júpiter le facilita una conversación de dinero que llevaba pendiente. El sábado, con la Luna en Géminis tocando a Urano, vigile la palabra rápida. Lo que se hace despacio dura, y en su signo eso siempre cuesta más.

Tauro

20 abril · 20 mayo

La semana es suya en sentido literal. La luna nueva del jueves a catorce grados de Tauro cae sobre o muy cerca de su Sol natal en muchas cartas, y eso solo ocurre una vez al año. Es la efeméride para sembrar lo que querrá recoger en otoño: una decisión sostenida, no un impulso. Mercurio recién directo en su signo aclara la cabeza después de tres semanas confusas. No multiplique intenciones, formule una sola y escríbala. En la tradición, lo que se nombra una vez con cuidado pesa más que diez listas de propósitos. El símbolo no manda, sugiere acotar.

Géminis

21 mayo · 20 junio

Urano cumple casi un año en su signo y la sensación de cambio constante se mantiene. La Luna entra en Géminis el viernes y conjunta a Urano el sábado: jornada de intuiciones rápidas, también de palabras que convendría no soltar. Mercurio (su regente) ya directo en Tauro repasa los asuntos de abril; mejor cerrar lo abierto que abrir lo nuevo. La nueva del jueves cae en su casa doce solar: una intención privada, no compartida, es la que mejor cuajará. Conviene recordar que silencio también es siembra.

Cáncer

21 junio · 22 julio

Marte y Júpiter en su signo le dan un ímpetu que no termina de bajar, y la Luna llega a Cáncer el domingo a sumarse a la fiesta. La nueva del jueves le forma sextil cómplice desde Tauro, su casa once solar: la siembra de la semana, en su caso, tiene que ver con vínculos y proyectos colectivos, no con metas privadas. El sextil Mercurio-Júpiter del fin de semana le facilita una conversación con alguien lejano. La fuerza de Marte se administra mejor cuando no se gasta toda la mañana. Cocine despacio el domingo.

Leo

23 julio · 22 agosto

El Sol y la nueva del jueves caen en cuadratura a su signo, en su casa diez solar: la profesional. No es semana de catástrofe, es semana de fricción técnica. Algo en el trabajo pide replantearse despacio, no dramatizarse. El trígono Sol-Plutón consolidándose le devuelve fondo a una decisión que llevaba meses madurando. El sábado, con la Luna en Géminis, una conversación con alguien del entorno aclara más que tres reuniones. No es creencia, es atención: la cuadratura solo daña a quien la pelea de frente.

Virgo

23 agosto · 22 septiembre

Mercurio, su regente, ya directo en Tauro, le devuelve la pulcritud mental que abril había empañado. La nueva del jueves cae en trígono fluido a su signo, en su casa nueve solar: estudios, viajes, asuntos legales, todo lo que pide perspectiva larga. El sextil Mercurio-Júpiter es de los pocos aspectos que su signo agradece sin reservas: redactar, enviar, archivar. La paciencia, en su signo, es competencia técnica, y esta semana le rinde más que cualquier improvisación. Releer dos veces antes de mandar sigue siendo su mejor ritual.

Libra

23 septiembre · 22 octubre

Venus, su regente, sigue en Aries en oposición a su signo hasta el 19 de mayo: la polaridad de pareja, en sentido amplio, está activa. La nueva del jueves cae en su casa ocho solar, la de los recursos compartidos: buena semana para revisar contratos, herencias, cuentas comunes. El sábado, con Luna en Géminis sextil a su Sol, una conversación con alguien lejano alivia. La armonía libriana, en oposición venusina, se construye reconociendo la diferencia, no disolviéndola. Honrar el ciclo, no domesticarlo.

Escorpio

23 octubre · 21 noviembre

La luna nueva del jueves cae en oposición exacta a su signo, simétrica de la luna llena del 22 de abril que sí fue suya. Es el cierre del eje Tauro-Escorpio que articula este mes: lo que aquella llena trajo a la luz, esta nueva pide soltar o arraigar, según el caso. La casa siete solar, la de los vínculos uno a uno, está activa. No semana para empezar relaciones, sí para nombrar las que ya están. La intensidad escorpiana, este mes, se administra mejor escribiendo que hablando.

Sagitario

22 noviembre · 21 diciembre

Júpiter, su regente, sigue en Cáncer pidiéndole atención al cuerpo y a la rutina, dos asuntos poco sagitarianos. La nueva del jueves cae en su casa seis solar: la del trabajo diario y la salud. No es semana de grandes viajes simbólicos, es semana de afinar el horario y la dieta. El sextil Mercurio-Júpiter del fin de semana le facilita una conversación práctica con un familiar. La expansión sagitariana, este mes, se mide hacia adentro. Cocinar despacio cuenta como ritual, también para usted.

Capricornio

22 diciembre · 19 enero

Saturno, su regente clásico, cumple un año en Aries el 24 de mayo y le ha estado pidiendo una disciplina distinta de la habitual. La nueva del jueves cae en trígono firme a su signo, en su casa cinco solar: la creativa, la de lo gratuito. Sí, en su carta también existe esa casa. Permítase una intención no productiva esta semana: leer algo que no rinda, ver algo que no enseñe. El trígono Sol-Plutón consolidándose le devuelve algo profundo en una decisión madurada hace tiempo. La estructura capricorniana se afina recolocando lo invisible.

Acuario

20 enero · 18 febrero

Plutón en su signo desde 2023 sigue desmontando lo que ya no encaja. La nueva del jueves cae en cuadratura a su signo, en su casa cuatro solar: la del hogar, las raíces, la familia de origen. Semana para mirar la casa material y simbólica, no para tomar grandes decisiones. El sábado, con la Luna en Géminis sextil a su Sol, una conversación con alguien de fuera del círculo le devuelve perspectiva. La revolución acuariana, en su versión adulta, cabe en un cuaderno pequeño y, esta semana, en una habitación recién ventilada.

Piscis

19 febrero · 20 marzo

Neptuno en Aries desde 2025 ha dejado a su signo sin su patrón celeste habitual, y la sensibilidad pisciana busca dónde apoyarse. La nueva del jueves cae en sextil a su signo, en su casa tres solar: la de la palabra cercana, los vecinos, los hermanos, los desplazamientos cortos. Una llamada, un paseo, una nota escrita a mano valen como ritual. El sextil Mercurio-Júpiter del fin de semana le ayuda a poner palabras a algo que llevaba un mes flotando. La intuición pisciana, sin Neptuno en casa, aprende a anclarse en gestos pequeños.


La semana se ordena alrededor del jueves, y el jueves alrededor de un minuto: las dos y veintinueve. Encienda una vela el jueves a esa hora, si puede, o cuando le convenga ese día. Apunte una sola intención en una libreta, escrita despacio, sin lista ni adornos. No espere efectos, espere atención. Eso ya es ritual suficiente para una nueva en Tauro, signo que no entiende de prisas ni de promesas.

El resto de la semana se asienta sola: martes y miércoles para preparar, viernes y sábado para dejar correr, domingo para cocinar despacio con la Luna ya en Cáncer. En la tradición agraria mediterránea, la siembra de mayo no se medía por el día en que se hacía, sino por la mano con que se dejaba caer la semilla. Vuelva el lunes próximo, en este mismo espacio, a leer cómo respira el cielo de la semana siguiente. El cielo no se cansa, y nosotras tampoco.