Por qué el silencio es el mayor lujo del siglo XXI
Cuando todo grita, callarse es un acto político. Una reflexión sobre el ruido permanente, la ansiedad de la conexión continua y los espacios donde aún se puede pensar despacio.
Soy filóloga y vengo del ensayo. Antes de escribir aquí publiqué en revistas culturales, hasta que entendí que la batalla cultural más interesante de mi generación se estaba librando en las páginas que mi madre leía en la peluquería. Así que me vine. A discutir desde dentro.
Me interesa lo que se nos vendió como libertad y resultó ser otra jaula con luz cálida. Escribo sobre cuidados, edad, trabajo doméstico, el espejismo del autocuidado y la economía moral del wellness. Cito a quien hay que citar (Federici, Garcés, Despentes) y lo cito con apellido y obra, no con captura de Instagram.
No soy simpática y no quiero serlo. No vengo a animarte ni a ofrecerte una rutina de cinco pasos para querernos más. Vengo a pensar contigo, despacio, lo que el sector intenta que no pensemos. Cuidarse de verdad empieza por leer la letra pequeña.
Lo personal sigue siendo político, y bajo cada promesa de bienestar hay siempre una factura.
Cuando todo grita, callarse es un acto político. Una reflexión sobre el ruido permanente, la ansiedad de la conexión continua y los espacios donde aún se puede pensar despacio.
No son lo mismo y no buscan lo mismo. Una guía clara para elegir el método que tu cuerpo y tu cabeza necesitan ahora, no el que está de moda en Instagram.