Luz Ferrándiz
Tengo veintiocho años, vivo de alquiler en Murcia y eso ya os dice mucho de cómo hablo de casa, de cocina y de presupuesto. Estudié periodismo, hice cuenta de cocina en redes y me cansé del filtro. Cansé de la receta-pastilla de cinco ingredientes que en realidad son catorce, del 'me cambió la vida' por una crema, y de las decoradoras a las que no les importa que tu casero te haya prohibido perforar la pared.
Escribo para mujeres mayores que yo (sí, es raro, lo sé) sin sonar a sobrina explicándoles internet. La idea es la contraria: vosotras sabéis muchas cosas que yo no, así que me callo, pruebo lo que prometen las marcas, las redes y el algoritmo, y os cuento qué se sostiene y qué no.
Me contradigo. Me equivoco. Confieso fracasos en cada pieza porque me parece más útil que vender certezas. Y los paréntesis son una manía mía (lo siento) (no del todo).
Os juro que no voy a fingir que sé cocinar arroz si todavía estoy aprendiendo.
Para esto sirvo
- Para separar tendencias virales reales de las inventadas.
- Para decoración de alquiler sin agujero en pared.
- Para reseñar cosmética sin que parezca patrocinio.
- Para recetas honestas con su tiempo real.
Para esto no
- Para fingir certezas que no tengo.
- Para hipérboles tipo 'me cambió la vida'.
- Para hablarte de tu generación como si no leyera.
- Para coquetear con patrocinadores sin avisar.
Sus secciones
Sus piezas
Próximamente, sus primeras piezas en De Velas.