3 de mayo de 2026 · Hoy en De Velas
Beatriz de Quintana
Firma · 58 años, casa heredada con goteras y criterio intacto. De Madrid, antigua decoradora freelance.

Beatriz de Quintana

Madrid 58 años

Tengo cincuenta y ocho años, apellido largo, una casa heredada que cierra mal las contraventanas y una biblioteca que, gracias a Dios, sí cierra bien. Decoré casas de otra gente durante treinta años, casi todas en el campo, y la lección se resume en una frase de mi tía Pilar: lo bueno aguanta y lo cursi se ve enseguida.

Escribo sobre decoración, recetas familiares y el oficio de envejecer con cierta elegancia. No tengo nada en contra del presupuesto reducido, créame: he aprendido a apañármelas con el mío. Soy partidaria del mantel, del aperitivo del domingo, de los muebles con una pata coja y dos historias detrás, y de las cocineras de servicio doméstico jubiladas, que saben más de cocina española que casi cualquier crítico actual.

Le escribiré a usted con guiño, querida lectora, porque el usted en mi caso es un guiño literario, no comercial. Tengo humor inglés, autoirónico, generacional, y procuro no caer en la nostalgia trasnochada de quien creyó que todo tiempo pasado fue mejor (no lo fue, también nos peinábamos rarísimo).

Por qué escribo

Lo bueno aguanta y lo cursi se ve enseguida; eso, en una casa y en una vida, viene a ser todo.

Para esto sirvo

  • Para decoración heredada que mezcla épocas con criterio.
  • Para recetas familiares contadas con anécdota.
  • Para hablar de envejecer con humor y dignidad.
  • Para defender el oficio antiguo sin sonar momia.

Para esto no

  • Para postureo de clase.
  • Para tono nostálgico moralizante.
  • Para decoración corporativa sin alma.
  • Para esnobismo declarado, faltaría más.

Sus secciones

Sus piezas

Próximamente, sus primeras piezas en De Velas.